domingo, 23 de junio de 2019

Inolvidables Bolsillitos: Introducción

Inolvidables Bolsillitos
Homenaje a la Biblioteca Bolsillitos de Editorial Abril

Autora: Susana Navone

Esta obra está registrada en DNDA (Dirección Nacional del Derecho de autor) bajo el expediente EX-2019-58700437- -APN-DNDA#MJ. No se puede citar ninguna parte de ella sin mencionar a su autora y la dirección de este blog.

Introducción

            No me considero una fanática de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, no me gusta leer libros digitales; prefiero tener entre mis manos un libro de papel y sentir su exquisito olor a libro nuevo o su olor peculiar a libro viejo. Me gusta estar en mi biblioteca rodeada por hileras de libros, me encanta que se multipliquen aunque eso signifique que haya que comprar más bibliotecas y hacer cambios en la distribución. Lo único que no me gusta de los libros es tener que mudarme con ellos …¡pesan demasiado y nunca la alcanzan las cajas!
            Sin embargo, este libro está dedicado a libros que no pesan casi nada y que ocupan  muy poco lugar. Ni siquiera ocupan estantes porque son muy pequeños y no tienen lomo ni tapa dura que los sostengan, y, como su nombre lo indica, se pueden llevar en los bolsillos, de un guardapolvo escolar, por ejemplo.
            Aunque tengan entre 62 y 67 años, estos libritos renacieron gracias a la tecnología. En el año 2008 creé un blog para mostrar lo que hacía en mi biblioteca infantil; en el subía fotos de los chicos que venían a las reuniones de lectura y pequeñas notas sobre los libros  que podían encontrar. Una de ellas era sobre la Biblioteca Bolsillitos y mostraba una foto de los pocos ejemplares que tenía por ese entonces
            La idea de escribir algo sobre los Bolsillitos surgió en el 2009 cuando estaba escribiendo una tesis sobre los cuentos de Charles Perrault. En una parte de la misma, hablaba de cómo se los leía, en las distintas épocas, en nuestro país y citaba algunas de las adaptaciones, entre ellas, las de los Bolsillitos.
Tiempo después, en setiembre de 2012, alguien se puso a buscar por internet información sobre los Bolsillitos y encontró la nota del blog de la biblioteca. Ese alguien fue Susana Giménez, una de las lectoras cuyo testimonio aparece en el último capítulo. Se puso en contacto conmigo, intercambiamos mails con información sobre la colección y nuestras experiencias lectoras. Así empezamos a hacer una lista de los títulos publicados: los suyos, los míos y los que encontrábamos en internet en las ´paginas de venta de libros usados y en los catálogos de las bibliotecas. Susana llamaba a nuestra actividad “cacería de Bolsillitos”. Luego empezamos a escanear los que teníamos incompletos, si alguna tenía la tapa que le faltaba a la otra, se la mandaba y viceversa, y nos emocionábamos al descubrir Bolsillitos de 1970, de 1972… y también empezamos a notar que eran repeticiones de títulos más viejos.
Ese intercambio con Susana me decidió a escribir un artículo. Lo hablé con Roberto Sotelo, que ya me había publicado un resumen de mi tesis en su revista virtual “Imaginaria”,  y le gustó la idea, así que me puse a escribir sobre los Bolsillitos. En los primeros meses de 2013 el artículo ya estaba escrito, pero las cosas empezaron a andar mal para “Imaginaria” y la revista dejó de salir…
Al año siguiente, en marzo de 2014, adorné ese artículo con escaneos de mis Bolsillitos y lo publiqué en un blog llamado “Enigmas y misterios de los Bolsillitos”. Unos días después, resolvimos con Susana crear en facebook el grupo “Lectores de Biblioteca Bolsillitos”. Lo que pasó después, fue increíble: fueron apareciendo, no sólo lectores coleccionistas dispuestos a completar el catálogo sino también familiares de los autores e ilustradores que nos contaban cosas de ellos. Cada uno subía fotos de las tapas de sus Bolisllitos…
Y entonces surgió la gran idea. ¿Por qué subir sólo las tapas? ¿Por qué no hacer una biblioteca virtual con todos los Bolsillitos escaneados completos? Parecía una empresa imposible, pero se pudo realizar, poco a poco la fuimos completando. Los títulos originales son aproximadamente 870, en la Biblioteca Bolsillitos Virtual  hay escaneados completos 824. Y no perdemos la esperanza de encontrar los pocos que nos faltan.
Si bien fui la encargada de subirlos al blog, no fui la única persona que los escaneó. También se tomaron el trabajo de hacerlo muchos de los miembros del grupo, especialmente Horacio Aranda, que trabajó muchísimo escaneando los ejemplares de su enorme colección y que todavía lo sigue haciendo con sus nuevas adquisiciones.
A todos ellos mi agradecimiento así como a los familiares y amigos de los autores e ilustradores que se nos unieron. Los nombro en el orden en que se fueron contactando conmigo:


-Virginia Fineberg y Claudia Pietro Malinow, hijas de Inés Malinow.
-Pablo y Diego Conti, hijos de Ruth Varsavsky y Oscar Conti; sobrinos de Sara Conti y Edith Varsavsky.
-Mariana Conti, hija de Pablo Conti.
-Melisa Fernández Csecs, nieta de Hugo Csecs.
-Mireya Vicaba-Raab, hija de Marta Giménez Pastor.
-Irene, Silvia y Miguel Spivacow, hijos de Boris Spivacow y Estela Pigretti.
-Patricia Breccia, hija de Alberto Breccia.
-Ian y Pablo Kornfeld, nietos de Ditti Hochstimm y sobrinos nietos de Susi.
-Gisela Csecs, hija de Hugo Csecs.
-María Julia Peyceré, nuera de Ruth Varsavsky y Oscar Conti.
-Alicia Topelberg, sobrina segunda de Inés Malinow.
-Mariano Buscaglia, nieto de Alberto Breccia.
-Ana Conti, nieta de Ruth Varsavsky y Oscar Conti.

-También a la ilustradora Nora Hilb por compartir la carta autógrafa de Agi y a Verónica Zellermayer por compartir sus fotografías.

-Y a las personas que creyeron y me ayudaron en este proyecto: Gustavo Bombini, Roberto Sotelo, Susana Itzcovich, Pablo Medina y Carlos Silveyra.


       Esta introducción la escribí para un libro que iba a ser editado. Lamentablemente, hace poco tiempo, la editorial que pensaba hacerlo desistió del proyecto por motivos económicos. En consecuencia tomé la determinación de volver al formato digital y publicarlo en mis blogs.

        En este blog, dedicado a las colecciones infantiles de Abril, figuran esta introducción y los dos primeros capítulos.
         Los capítulos restantes dedicados especialmente a la Biblioteca Bolsillitos están en el blog Enigmas y misterios de los Bolsilltos:








Capítulo 1: Cesare Civita y La Editorial Abril


Para empezar a hablar de la Editorial Abril tenemos que remontarnos a la Europa anterior a la Primera Guerra Mundial, cuando el  fascismo y el nazismo provocaron grandes cambios en la sociedad.
La comunidad judía del norte de Italia, formada por gente culta y de buena posición económica, fue una de las primeras en prever lo que estaba viniendo y en decidir comenzar una nueva vida en América.
Uno de esos judíos italianos era Cesare Civita. En 1938 Cesare estaba trabajando en Milán  como codirector general de la Editorial Mondadori, pero, debido a las leyes raciales promulgadas  por el régimen de Benito Mussolini,  tuvo que renunciar a su puesto y  decidió emigrar. Después de abandonar Milán, en 1939, se dirigió a París y vendió las historias de las que era propietario a varias editoriales que publicaban literatura para niños. Cuando estalló la guerra, ya había conseguido la visa para Estados Unidos y se dirigió a Nueva York, donde tenía familiares y conocidos. Estando allí, pudo verificar que en Argentina  el sector editorial se estaba expandiendo y así partió hacia nuestro país. Tenía experiencia ya que había trabajado no sólo en Mondadori sino también en otras editoriales importantes de Milán. Además tenía los permisos otorgados por Walt Disney para comercializar sus libros y sus personajes y un importante capital que había logrado  sacar de Italia.
Llegó a Buenos Aires en mayo de 1941 y el  21 de noviembre de ese mismo año, junto a Alberto Levi y Paolo Terni, fundó la sociedad que luego daría lugar a la Editorial Abril. En 1944 se unieron  Leone Amati y Manuel Diena. Todos eran italianos judíos emigrados a Argentina.
Eugenia Scarzanella habla del cosmopolitismo del fundador de Abril:

Quizás en el caso de Cesare Civita más que transnacionalismo se podría hablar de cosmopolitismo. Él y su familia están en el centro de complejos vínculos, de experiencias en lugares lejanos y de contactos con diferentes culturas. Nacido en Nueva York de padres que temporalmente  habían emigrado allí, Cesare Civita y sus hermanos Vittorio y Arturo transcurren períodos en los USA, desarrollando una pasantía en el ámbito de los negocios. Los contactos y el patrimonio de conocimientos que adquieren los llevan luego a Italia y a África (a Etiopía, colonia italiana desde 1936).[1]
Por esos años, en Buenos Aires, Boris Spivacow, un joven estudiante argentino cuyos padres eran inmigrantes rusos judíos, se dedicaba a dar clases de español a extranjeros, especialmente a aquellos de la comunidad judía que llegaban a Buenos Aires huyendo de los regímenes fascistas europeos. Conoció primero a Levi, luego a Terni y finalmente a Civita. A todos ellos les dio clases, además de a algunos familiares de los mismos. Cuando los empresarios italianos decidieron poner una editorial, lo consultaron acerca del nombre. Boris cuenta que les hizo una lista y que ellos eligieron "Abril":

La editorial iba a dedicarse fundamentalmente a chicos y adolescentes. Me pidieron que les hiciera una lista de nombres posibles para la editorial. Hace unos años me encontré con esa lista que les había dado...ahí figuraba el nombre "Abril". Abril por dos motivos: por el sonido alegre y restallante, y porque abril era de una manera sinónimo de juventud. Se decía "tiene quince abriles" o "tiene quince primaveras". Abril es primavera en España. Eligieron el nombre de Abril. Pusieron como símbolo un arbolito y quedó Editorial Abril. [2]

Civita no  quiso involucrarse en la política argentina. Sin embargo, al tener una ideología antifascista, se involucró indirectamente ofreciendo puestos de trabajos a los intelectuales desplazados de sus puestos, de la universidad  y de otros organismos oficiales,  por ser opositores al gobierno peronista.

Abril se caracterizó, por lo tanto desde sus orígenes como una empresa particular en el panorama editorial argentino. Es un lugar donde se encuentran y trabajan intelectuales marginados por sus ideas políticas antifascistas y antiperonistas, socialistas y comunistas, y, al mismo tiempo, es una empresa exitosa en el ámbito de la cultura popular de masa.[3]

Con el éxito inicial de la revista El Pato Donald, que en 1948 alcanzó una tirada de 300.000 ejemplares, la empresa pudo hacer nuevas inversiones y desarrollarse.
En 1947 aparecieron las revistas Salgari Misterix, personajes creados en Italia cuyos derechos fueron adquiridos por Civita; en 1949 la fotonovela Idilio, inspirada en publicaciones italianas recientes, que fue la primera de muchas fotonovelas exitosas;  en 1949 Rayo Rojo; en 1950 Cinemisterio y Nocturno.

     La redacción estaba formada tanto por los familiares de Cesare Civita (su esposa, Mina Consolo,y su hija Adriana), como por una nueva generación de hebreos italianos y jóvenes talentos, sobre todo mujeres. El ambiente de trabajo era abierto, culto, estimulante e informal, y daba amplio espacio a la creatividad. Tan amplio, que hasta se hizo llegar a Buenos Aires al grupo de dibujantes venecianos formado por Sergio Tarquinio, Hugo Pratt, Mario Faustinelli y Alberto Ongaro.[4]

Estos dibujantes italianos fueron los maestros de artistas locales que entraron a trabajar en Abril. Así surgieron nuevos personajes y nuevas formas de narrar, por ejemplo las historias de El sargento Kirk, escritas por Héctor Oesterheld  y dibujadas por Hugo Pratt y las de Bull Rocket,  también escritas por Oesterheld, pero dibujadas por Paul Campani.        
En 1950 Cesare abrió una filial de Abril en Brasil y  logró que su hermano Vittorio, que estaba radicado en Estados Unidos,  se trasladara a ese país para hacerse cargo de la gerencia. Las primeras historietas en salir en Brasil fueron Raio Vermelho y O Pato Donald, en 1950, y la primera fotonovela Capricho, versión brasileña de Nocturno, en 1952.
victor civita
Vittorio Civita (Foto: Luca Boschi, Blog Cartoonist Globale
 blog
Después de la caída de Perón, Abril lanzó, en 1957, la revista femenina Claudia, que tuvo un éxito enorme. Civita siempre había querido hacer una revista de actualidad al estilo de la italiana Época. Lo consiguió en 1962, gracias a un acuerdo con Mondadori y con el grupo Time-Life; esa revista fue Panorama. La siguió Siete días ilustrados en 1964.Sin dejar de ser una empresa familiar, Abril creó vínculos internacionales, con empresas estadounidenses y europeas, que no fueron bien vistos por los gobiernos de turno.

Hay que tener en cuenta también el hecho de que el carácter internacional de la sociedad no le agradaba al nacionalismo militar. Cesare Civita y Vittorio Civita tuvieron que renunciar a la ciudadanía italiana, Abril brasileña debió demostrar ser una empresa «típicamente» brasileña ante la Comisião de Inquerito creada en 1966 para investigar los medios, y en 1970 Cesare Civita debió rescatar las participaciones extranjeras en la editorial.[5]

Después de más de tres décadas de estar afincado en Argentina, Civita tuvo problemas con el gobierno de Isabel Perón.  La editorial quiso quedar bien con la presidenta cuando la revista Claudia la eligió “la mujer del año” en 1974. La respuesta de Isabel fue; “Como decía Perón; el lobo se disfraza de cordero”.

Civita se encontró «acorralado» entre el periodismo «militante» y las amenazas de la Triple A. Recibió una advertencia en 1974, cuando estalló una bomba frente al Edificio Abril y su nombre apareció en una lista de intelectuales amenazados de muerte por la organización de López Rega.[6]

A causa de esto, Civita se trasladó a Brasil y después a Uruguay, tratando, con muchas dificultades, de dirigir su empresa desde el exterior. Con el  gobierno de facto de 1976 su situación empeoró. Los militares no querían que el sector editorial estuviese en manos de extranjeros, mucho menos de extranjeros judíos. Su departamento fue ametrallado y Civita organizó la venta de su empresa desde Uruguay.
La Editorial Abril fue malvendida a CREA (Celulosa Rizzoli Empresas Asociadas).[7] Finalmente Abril fue cedida a la sociedad Exxel que destruyó la empresa provocando la pérdida de libros, revistas, películas y un importante archivo fotográfico. En Brasil aún continúa en actividad el Grupo Abril.

Bárbara Civita recuerda la desesperación de su padre cuando debió dejar definitivamente la Argentina y vender Abril, una empresa eficiente y en pleno desarrollo. Para él era como volver a transitar acontecimientos ya vividos, encontrarse de nuevo frente a «una ripetizione di quello che era già accaduto nel 1938». (Una repetición de lo que ya le había pasado en 1938)[8]

Victor Civita e signora
Cesare Civita y su esposa Mina Consolo
(Foto: Luca Boschi, Blog Cartoonist Globale
 blog

      Ya retirado de los negocios, Cesare Civita volvió a radicarse en Buenos Aires donde murió en 2005, a los 99 años.

Me voy a ocupar, en primer lugar de las colecciones infantiles creadas en Abril bajo la gestión de Boris Spivacow, para centrarme después en la “Biblioteca Bolsillitos”, sus autores, sus ilustradores y sus lectores.




[1] Eugenia Scarzanella, Entre dos exilios: Cesare Civita, un editor italiano en Buenos Aires, desde la Guerra Mundial hasta la Dicatadura Militar (1941-1976), Revista de Indias, 2009, vol.LXIX, núm.245
[2] En Delia Maunás, Boris Spivacow. Memoria de un sueño argentino, Buenos Aires, Colihue, 1995
[3] ídem 1
[4] idem 1
[5] ídem 1
[6] ídem  1
[7] La empresa italiana Rizzoli era rival de Mondadori, que siempre estuvo aliada a Abril, y colaboró con el gobierno militar difundiendo su ideología,
[8] ídem  1

Capítulo 2: Boris Spivacow y la colecciones infantiles de Abril


Boris Spivacow colaboró con  la editorial entre 1941 y 1945 haciendo trabajos desde su casa, de redacción, corrección y consulta sobre textos. Pero en 1945, ya casado con Estela Pigretti, pidió que le asignaran un empleo permanente y lo tomaron como redactor. En poco tiempo se convirtió en Director de Publicaciones Infantiles, más adelante Director General de Publicaciones y, finalmente, fue uno de los tres subgerentes de la editorial. Muchas de las colecciones infantiles de Editorial Abril fueron creadas por Boris, como veremos al hablar de cada una de ellas.



Como Civita tenía las licencias para los personajes de Disney, las primeras publicaciones infantiles de Abril fueron revistas de historietas. Disney también aparecía en las primeras colecciones de libros, pero paulatinamente, gracias a la influencia de Boris, se dejó de traducir y comenzaron a surgir los autores e ilustradores argentinos.


Ellos publicaban libros para chicos: una colección de libros chiquitos Pequeños grandes lIbros y una colección de juegos y diversiones para pibes que se llamaba Diverlandia. También los primeros títulos eran de Disney, Un día les dije: “¿Para qué van a traducir?, y empecé a escribir yo libros para chicos, para Diverlandia. Escribí muchos, como diez. Introduje una novedad: una historia como hilo conductor, de manera que los juegos fueran engarzados y su solución permitiera seguir adelantando en la evolución del cuento.[1]

Acá ya podemos ver la determinación y la inventiva de Boris que daría lugar a las mejores colecciones infantiles publicadas por Abril.
Me voy a limitar a analizar brevemente las colecciones de cuentos, dejando de lado las de historietas, para después dedicarme solamente a la Biblioteca Bolsillitos. La cantidad de publicaciones infantiles de Abril es enorme y es imposible abarcarla en un solo libro.

 Pequeños Grandes Libros



     

Fue la primera colección de libros infantiles de Abril. Como se mencionó antes, eran traducciones de una colección llamada “The Big Little Books”. Tenían un  tamaño de 9 por 11 cm y más de 200 páginas, lo que les daba un aspecto de libros “gorditos”. No sé si en todos ellos, pero sí en muchos, Civita practicó la técnica del “cinelibro” que ya había experimentado en Francia. Se trata de un recuadro, en la parte superior derecha de las páginas impares, con siempre la misma imagen en distintas posiciones graduadas, similar a los fotogramas de las películas.   Cuando el niño pasaba las páginas rápidamente, la imagen se movía como en un dibujo animado.



Esta colección fue un gran éxito, llegaron a venderse un millón de libros por año y se publicaron más de mil títulos. Entre ellos podemos citar algunos de aventuras como La pantera rubia, Tarzán el invencible  o El fantasma vengador, y adaptaciones de las películas de  Disney o cuentos con sus personajes: BambiLos hijos de BambiJosé CariocaEl pato Donald mete la pataEl ratón Mickey periodista etc.

La pequeña novela

Había otra publicación similar orientada a las niñas, como puede apreciarse en el texto de la publicidad. No encontré ningún ejemplar de esta colección, pero tal vez tuviera menos páginas ya que el precio es bastante menor.




Diverlandia



            Esta colección consistía en cuentos, chistes, dibujos, historietas, juegos y magia.
Los primeros títulos son:
I- Calesita de juegos
II- Parque de diversiones
III- Los recreos de Mickey
IV- La cometa de Donald
V- La gran alegría de Julio Alegría





Lamentablemente, tampoco pude ver ningún ejemplar. Sería muy interesante encontrar uno escrito por Boris para ver esa interacción que hacía entre los entretenimientos y el cuento.


Colección Regalo

            El único dato que tengo de esta colección es una  publicidad incluida en las páginas finales del libro Dumbo (1945) de la colección “Pequeños Grandes Libros”, en la cual figura la lista de los títulos publicados hasta entonces: Son los siguientes: La Cenicienta, El dragón chiflado, José Carioca, Bambi, Dumbo, Los tres caballeros, La vida del Pato Donald.



            Vemos que se trata de historias de Disney y de cuentos clásicos. En la publicidad dice que son libros “ricamente ilustrados en colores y lujosamente encuadernados en tela”.
            Tengo dos libros con esas características, que no especifican el nombre de la colección.
            Uno es precisamente Dumbo, que tiene en la tapa la misma imagen que en la publicidad figura en blanco y negro, de 1947, pero cuya primera edición es de 1942. Está traducido del inglés por Pastora S. Nogués Acuña.



            El otro es mucho más interesante. Es La Sirenita de Andersen,  la  primera edición del 15 de enero de 1947. La adaptación es de Adelia Mar, uno de los seudónimos que usaba Estela Pigretti, la esposa de Boris, y las ilustraciones son de Agi (Magdalena Agnes Lamm), pero no las hizo especialmente para Editorial Abril. 



 Dichas ilustraciones pertenecen al libro La Sirenetta, publicado por Arnoldo Mondadori, que ganó un premio en el Festival Infantil Internacional de 1945 precisamente por sus ilustraciones,


Libro La Sirenita, 1947

            Las mismas vuelven a aparecer en El diario de mi amiga La Sirenita de 1956, adaptado por Noñé, otro de los seudónimos de Estela Pigretti.


El diario de mi amiga la Sirenita, 1956


            Estos dos libros miden 23,5 cm por 26, 5 cm, son de tapa dura, encuadernados en tela, con ilustraciones a todo color en páginas alternadas con otras en blanco y negro. Aunque no  se la mencione, creo que pertenecen a la colección “Regalo”.



Biblioteca Abril

Esta colección era similar a “Pequeños Grandes Libros”,  por su temática. Estaba ordenada por “colecciones”, pero sólo conozco una, “Colección El pato Donald”, compuesta por cuentos de Disney y de aventuras. Algunos títulos: David Crocket, Peter Pan, Piel de Indio, Mickey el intrépido.



Los libros tenían un formato mayor, de 15 por 20 cm. Tengo un solo ejemplar, Spin y Marty. En las páginas finales del libro hay una publicidad:




Evidentemente eran todas traducciones y, seguramente, había otra serie dedicada a las chicas. El ejemplar que tengo es de 1957, pero la colección tiene que haber comenzado mucho antes.  Como autores figuran Walt Disney y L.E. Watkin, las ilustraciones, en blanco y negro, son de un tal Tony Sgroi.  Pero la traducción es de Beatriz Ferro. El precio es $8.


Cuentos de Abril

Esta colección creo que comenzó alrededor de 1945. Eran libros de tapa dura de 17 por 19 cm y tenían 24 páginas.
Hay muchos cuentos de Disney: El circo de Donald, Pablo el pingüino, Tambor y los siete enanos





y de autores extranjeros como Pretzel;  Pretzel y sus cachorros de Margret y H. A.Rey. 




Tampoco faltan los clásicos de Andersen (Pulgarcita, El ruiseñor, El patito feo),  de  Perrault (El gato con botas, Cenicienta), de los Grimm (El pececito de oro, Hansel y Gretel, Los siete cabritos), de Las mil y una noche (Alí Babá y los cuarenta ladrones), de Oscar Wilde (El gigante egoísta).


 Adaptación de Ester Paquin -  Ilustrado por Susi Hochstimm

  Lo más interesante es que hay cuentos originales de los escritores que trabajaban en Abril, por ejemplo: La rifa del gorrión de Héctor Sánchez Puyol (Héctor Oesterheld), ilustrado por Iris de Paoli, cuya primera edición es de 1947;  Inosito y los Reyes Magos de Inés ilustrado por Hugo Csecs, y Una aventura entre las flores, escrito e ilustrado por Agi, 


Ilustrado por Iris de Paoli

            Otro detalle importante, es que en 1947 los libros tenían 24 páginas y en 1952 pasaron a tener 20. No sé exactamente en qué fecha fue el cambio, pero hay dos ejemplares de Caperucita Roja  que atestiguan esa diferencia de páginas. Para lograrlo, hay algunos cambios en la distribución del texto y las ilustraciones, pequeñas supresiones del texto, cambio de tamaño de algunas ilustraciones y eliminación de otras. Una de las ilustraciones eliminadas es la del lobo saltando con las fauces abiertas sobre la aterrorizada abuelita...pero eso es tema para un libro completo. También hay cambios en la coloración de las ilustraciones de la cubierta y, en el interior, aparecen en color ilustraciones que antes eran en blanco y negro.


Guarda de Caperucita, 1952

             Para los fanáticos de los Bolsillitos es muy interesante el cambio que se hizo en los dibujitos de las guardas, en ambas ediciones de Agi. En la de agosto de 1952 aparecen personajes de la Biblioteca Bolsillitos: Trapito, Inosito, Gatito y Pulgarcita, en versión Agi.


Contratapa de Caperucita

            En la contratapa figuraba un listado de los títulos publicados, con toda seguridad salieron más de cuarenta,  El más viejo que tengo es de abril de 1946 y ya figuran 11 títulos anteriores. Parece que el primero fue El circo de Donald. Los últimos que vi son de 1958, el ya mencionado de Inosito, que puede ser original de ese año pues no aparece en los listados, y El gato con botas, que es una reedición de uno de los primeros títulos,


Ilustrado por Hugo Csecs

            En una publicidad de esta colección, un señor enfrascado en la lectura, sin levantar la vista del libro,  dice lo siguiente a los padres:





El gallo de oro

El 15 de abril de 1954 salió la primera edición de La Escuela de las Hadas de Conrado Nalé Roxlo, ilustrada por Alberto Breccia. También de tapa dura, 20,5 por 29,5 cm. Pertenece a la colección “El gallo de oro”, pero no encontré otros libros de la misma.





En un reportaje, Boris afirma:
            Otra fue El diario de mi amiga, una colección especial para chicas, En el diario de mi amiga se publicó La escuela de las hadas , de Conrado Nalé Roxlo, pero con el nombre de El diario de mi amiga Cordelia…sí, creo que sí.[2]

            Boris tiene razón en el nombre del diario. Es el número 3 de la colección, se publicó en agosto de 1953 y  efectivamente, se llama El diario de mi amiga Cordelia, la niña hada, pero se equivoca al decir que es el mismo texto. Este diario fue publicado en agosto de 1953 y en él Cordelia ya es un hada. En la página uno la protagonista dice:

Cuando después de estudiar un año en la "Escuela de las Hadas", dirigida por el maestro archimago Merlín, me recibí...

               El cuento La Escuela de las Hadas, publicado nueve meses después, comienza cuando Cordelia, una niña como todas, se escapa de su casa de campo, se pierde, y llega a la escuela de Merlín. El argumento trata de sus peripecias para llegar a convertirse en hada y el narrador es su hermano. Es lo que hoy se llamaría una "precuela" de la historia del diario.
            Hay que recurrir otra vez a las publicidades para recabar más datos de la colección. En una de ellas, un rey nos dice:


En cuanto al primer título mencionado, El primer libro de Susana, no encontré ningún dato. Por el precio, debió de ser de tapa dura y muy ilustrado.


Yo soy...

            Fue una de las colecciones más importantes. Empezó en 1947; Boris no la menciona como creación suya, pero tal vez lo sea ya que es el autor del número 4.
            Eran libros de tapa blanda, como todos los de las colecciones que vinieron después,  de 8 páginas, de distintos formatos y tamaños, pero siempre troquelados y escritos con letra cursiva.
N°2 Yo soy el zorrino, de Disney, adaptado por Héctor Sánchez Puyol

Los números 1 y 2, Yo soy el pingüino y Yo soy el zorrino, son de Disney adaptados por Sánchez Puyol. El número 3, El pato de goma, está escrito e ilustrado por Susi y el número 4, La estufita, es de SiroB y Luis Destuet. Así que hubo una presencia de autores e ilustradores locales desde el principio de la colección. Pronto aparecieron los nombres de Noñé y Nora entre los autores, y Julio Silva, Breccia, Iris, Csecs y Agi, entre los ilustradores. Los nombres del autor y del ilustrador figuraban dentro de un cartelito en la primera página.

N°29 Yo soy el tranvía, escrito por SiroB e ilustrado por Julio Silva.

            Editorial Abril publicó esta colección por más de diez años. En 1962  comenzó a ser publicada por Editorial Yago. Se arrancó del número uno, volvieron a salir los mismos títulos, pero con una numeración distinta. Por ejemplo: El zorrino es el número 28 en Yago. Realmente no sé si Yago publicó algún título original o si son todos reediciones de los de Abril.  Una característica importante de los "Yo soy" de Yago es que, en general,  dejaron de ser troquelados, aunque hay algunos que  mantuvieron ese formato.

N°24 de Editorial Yago Yo soy el Hermano Rabito,

cuento de Disney adaptado por SiroB (1964).

 Veamos la publicidad de esta colección, presentada por un payaso:



El vínculo de los Yo soy con los Bolsillitos va más allá de la letra cursiva. El número 11 El osito de juguete, escrito por Susi e ilustrado por Agi, el número 14 El muñeco de trapo, con texto e ilustraciones de Agi y el número 23 La muñeca, de Nora y Agi, tienen por protagonistas, respectivamente, a Osito, Trapito y Muñequita, los personajes de la serie de los Bolsillitos, en su primera presentación al público infantil. En los dos primeros cuentos los personajes están solos, Muñeco de Trapo se lo pasa metiéndose en líos a causa de su curiosidad y Osito de Juguete (que en este cuento se llama Pepe) buscando un sombrero que le quede bien. Pero en el tercero, la muñeca está aburrida porque “su mamá” la dejó en una cesta y obliga a los otros dos personajes  a jugar con ella a las visitas. Como ellos quieren obedecer a su mamá y quedarse en la cesta, los ata a cada uno en una silla para poder servirles el té. Por supuesto, todo termina en un desastre. Así comienza la amistad entre los tres juguetes  que algunos años después, en diferentes y numerosos Bolsillitos, van a correr fantásticas aventuras en países lejanos.




La ventanita

            
 "La ventanita"  es de 1948. Su nombre se debe, precisamente, a una ventanita que tenía la tapa y que podía abrirse para ver un detalle de la primera página. Aunque Boris no la menciona, también creo que esta colección fue idea suya. Pienso esto porque Disney desaparece y aparecen autores e ilustradores locales, o sea que se trata, en todos los casos, de títulos originales.
            Veamos algunos de  los primeros títulos: el número 2 Contemos los patitos, de Noñé e Iris; el 4 La Nochebuena de los juguetes de Adelia Mar y Julio Silva; el 5 Pelusa en la República Argentina de Gorito (Carlos Gorostiza) e Iris.


 N°6  1, 2, 3...y sigue hasta 10, de Adelia Mar y Agi.

           Esta colección tenía características bien definidas:
   formato rectangular de 28 por 20 cm, con una ventanita en la tapa y 12                              páginas, incluidas las tapas.
-        nombre del autor, en letra cursiva, en la parte superior de la tapa
-        repetición del mismo,  junto al nombre del ilustrador y el número de la colección, en la primera página
-        textos en verso
-        generalmente las ilustraciones tenían un marco rectangular, a veces adornado con una guarda
-       los versos estaban  siempre debajo de la ilustración

Los cuentos de “La ventanita” siguieron saliendo, por lo menos, hasta 1958, pero muchos eran reediciones. A diferencia de otras colecciones, no estaban numerados.
            No puede faltar la publicidad en la cual un maestro, de guardapolvo blanco y con un puntero en la mano, les habla a los padres:



Alegre Alfabeto, escrito por SiroB (Boris Spivacow) e ilustrado por Susi (Hochstimm), publicado en julio de 1949, volvió a salir en “Biblioteca Bolsillitos”, en  el librito número 111, de abril de 1954.



 Páginas finales del N°5 Pelusa en la República Argentina, versos de Gorito e ilustraciones de Iris (Di Paoli)

¡Qué parejita!

          Esta colección es un poco posterior a la anterior. Tengo un ejemplar del número 1 fechado en septiembre de 1951  que  es segunda edición y dos ejemplares, los números 10 y 11 de la primera edición, con la misma fecha. Como no sé con qué frecuencia salían no puedo asegurar que la colección haya comenzado en 1951, tal vez sea de 1950.



N°4 Dumbo y Lauchita de Disney y Sánchez Puyol/  N°14 El rey y la princesita, de Inés y Ton

          El formato, el tamaño y la cantidad de páginas son exactamente los mismos que en "La ventanita", pero, en vez de ventana, traía un mini-librito. Las diferencias son los textos en prosa y las ilustraciones sin enmarcar que comparten el espacio con los textos en diferentes formas de distribución, como en los Bolsilltos.
            Otra diferencia importante es que aparecen cuentos con personajes de Disney.  Los títulos hacían referencia a "parejas desparejas" debido a su tamaño, edad, carácter o condición social.
Algunos de ellos son: Dumbo y Lauchita;  El chancho y la gallinita, de Sánchez Puyol y Julio Silva;  El gigante y la pastorcita, de Sánchez Puyol y Teo; El rey y la princesita, de Inés y Ton.


Biblioteca Bolsillitos 

                  La “Biblioteca Bolsilltos” (1952-1976) es, por lejos, la más importante de las colecciones infantiles de Abril y también, por la cantidad de títulos aparecidos y la cantidad de ejemplares vendidos, la más importante de las colecciones infantiles creadas por Boris Spivacow, dentro y fuera de Editorial Abril. En el próximo capítulo, la veremos en detalle.



                 La siguiente publicidad habla de cuatro de las colecciones infantiles de Abril, tres de ellas las más exitosas creadas por Boris y su equipo (“Biblioteca Bolsillitos”, “Colección Gatito” y “El diario de mi amiga”) Veamos lo que dice de los Bolsillitos un señor vestido de traje:



Los de tamaño más pequeño y los más baratos, la felicidad por 60 centavos semanales. Como en los cuentos maravillosos, el hermano  menor e insignificante, es el que triunfa al final.


Colección Gatito

            Biblioteca Bolsillitos comenzó en enero de 1952 y Colección Gatito el 5  de agosto del mismo año. Época de oro para la literatura infantil argentina, libros de calidad al alcance de todos




            Con formato de revista y de aparición mensual, Gatito era una publicación muy particular. Tenía una historia principal con una aventura de Gatito, que podía tener formato de cuento o de historieta, o de los dos mezclados, e incluía, además, otros cuentos e historietas más cortos y entretenimientos. Las páginas centrales generalmente eran para recortar y armar mini-libritos o juegos. Hubo también, desde el primer número,  una sección informativa llamada “Gatito en la escuela”
            El mismo Gatito aclara quiénes son sus primeros escritores e ilustradores en la parte interna de la tapa del número 1. Allí hay un dibujo de todas las personas que colaboran en la publicación y se menciona a  Noñé (Estela Pigretti), Héctor (Oesterheld), Inés (Malinow) y Nora (Smolensky) como escritores, y Susi (Hochstimm), Horacio, Hugo (Csecs) y Agi (Magdalena Agnes Lamm) como ilustradores.



              Como muchos lectores sabrán, hay cierta polémica en torno a la figura de Héctor Oesterheld y los personajes de Colección Gatito, por eso voy a aclarar algunos puntos
El personaje principal,  Gatito, fue creado por Boris Spivacow:

Gatito fue una revista que tuvo gran éxito, pero que no vivió mucho tiempo…rápidamente ese éxito se trastocó. Era una revista recortada sobre un rectángulo. Yo había propuesto una revista muy distinta, Gatito y Muñequita. Gatito, la principal figura masculina, y Muñequita, la principal figura femenina. Una revista de doble entrada. Por la tapa iba a entrar Gatito con sus aventuras. Por la contratapa iba a entrar Muñequita…, y se iban a encontrar en una historia central. A los dueños de Abril les gustó la idea de la revista, pero les pareció demasiado revolucionaria, entonces quedó sólo Gatito.
Para Gatito yo me inspiré en El gato con botas de Perrault, un ranún, un pillín, y lo pensé como protagonista. Las aventuras de Gatito las escribía fundamentalmente Oesterheld, que creó historias y personajes con el nombre de Sánchez Puyol..[3]

Efectivamente Héctor Sánchez Puyol es el creador de todos los personajes secundarios Los amigos y enemigos de Gatito: el ogro Rompococo, su hermana la “brujogra° Coquita , el mago Berilín, el rey Panza, la princesa Tilina, la gatita Perlina , el molinero Tilín, las brujitas Cabriola  y Trifulca,  los ratones Gorgonzola y Parmesano.. Su esposa, Elsa Sánchez, lo comentó en un reportaje:

Gatito es mucho mejor que El Eternauta. Era una belleza”, se entusiasma. Personajes como los mencionados Parmesano y Gorgonzola, así como el ogro Rompococo, la princesa Tilina o el rey Panza I, aún hoy le iluminan el rostro y logran arrancarle una carcajada con sólo pensar en ellos. Y ni hablar de la Bruja Cachavacha, que una década y media más tarde utilizaría García Ferré, pero que apareció por primera vez en las páginas de Gatito, gracias a la pluma de Oesterheld. [4]

Héctor no escribió todos los textos de las aventuras de Gatito en °Colección Gatito°. También lo hicieron, en orden de aparición,  Nora, Lola, Marta, SiroB, Sergio, Mariana, Julio Almada, Kopi, Emi, Susi. Ongaro, Beatriz, Rodolfo y Mariela. En los demás cuentos e historietas que acompañaban a la historia principal también participaron, además de estos autores, Noñé,  Gorito, Inés, Tito, Federico, Papá Noel, Emilia, Isi, Pablo, Ricardo, H. Justo, Leo, Pedro, Félix. Las aventuras escritas por Oesterheld son las de los primeros diez números y los números 12, 13, 14, 16, 17, 19, 20, 22 y 43.
Héctor no escribió ningún texto de la serie "Gatito" de la Biblioteca Bolsillitos. Los autores son Inés, Papá Noel y SiroB.
Si bien el principal dibujante de las aventuras Gatito es Hugo Csecs, hay algunos episodios de Colección Gatito dibujados por Alberto del Castillo. Y en las ilustraciones  de los textos secundarios, además de estos dos, participaron, Agi, Breccia, Chikie, Sagrera, Tito, Federico, Ruth, Vidal Dávila, Luciano, Clambor, A. de Angeli, Lillian y Horacio.
             Los Gatitos eran troquelados, pero a partir del número 77 tuvieron tapas rectangulares sin ningún troquel y seguían siendo de Editorial Abril. Aclaro esto porque hay gente que afirma que todos los Gatitos sin troquel son de Yago porque, al igual que "Yo soy...", Gatito también pasó a la Editorial Yago. Esta editorial no publicó títulos nuevos, solamente reeditó algunos de los anteriores. La Colección Gatito de Abril está compuesta por 90 títulos, de los cuales Editorial Yago sólo reeditó 21. Los Gatitos de Abril salieron desde el 5 de agosto de 1952  hasta el 24 de abril de 1958.



            Hasta el número 46, publicado en abril de 1956,  las revistas  tenían 32 páginas y, a partir del número siguiente, se redujeron a 16. El precio pasó entonces de $3 a $2, lo que no significó una rebaja debido a la disminución de la cantidad de páginas.
             Gatito  tenía su programa de radio. Se llamaba “Audición Gatito” y se transmitía por Radio Mitre de lunes a viernes a las 18,15. Podemos comprobarlo por la publicidad de la contratapa del Gatito número 48, publicado en junio de 1946. Hay un juego que consiste en buscar dos “negritos” iguales en una ilustración.  Los personajes dialogan entre sí de esta manera:

            -¿Ya son las 18, 15, Bobi?
            -No sé. ¿Por qué?
            -¡Pero, Bubi! ¡Por la audición!
            -¿De qué audición están hablando, Bibi?
            -¿De la audición de Gatito, por supuesto…!
            -…que se transmite de lunes a viernes, a las 18, 15, por la radio Mitre.
            -¡Hasta en el África la escuchamos! ¡Es formidable!



            Horacio Carlos Aranda[5] describe así el mundo de Gatito:

            Una característica de esta colección es que los diferentes números solían tener títulos referentes a Gatito desarrollando un determinado oficio o profesión,  y los cuentos o historias complementarias que había en cada número -incluso con otros personajes- eran temáticos, es decir versaban sobre lo mismo.
 El reino de Panza, marco de referencia de estas historias, no tiene una ubicación geográfica ni temporal determinada. Es notable la cantidad de personajes que intervienen en las historias: ministros, personal del
 palacio, villanos, amigos de Gatito, etc. Por momentos todo parece estar ambientado en el siglo XVIII, o incluso antes; sin embargo, de pronto -según la narración- hay referencias a la luz eléctrica o aparecen automotores.
 No obstante ello, a veces hay detalles que remiten a nuestro país: por ejemplo, Fangio, Bariloche, La Pampa, Boca Juniors.
Casi como un principio rector de todas estas historias, se exalta la gran inteligencia y buena predisposición de Gatito al servicio de causas nobles.

             Lo que es indudable es que Colección Gatito era una publicación de avanzada por la interacción que hacía entre los distintos géneros; cuento, historieta, poesía, noticias periodísticas, entretenimientos, información escolar.
            



Figurita con publicidad de Colección Gatito al dorso


Colección Cuadernos

            Comenzaron a salir el 7 de setiembre de 1953. Eran libritos apaisados de 15  por 10 cm. En realidad, eran historietas, pero, en vez de tener muchos cuadritos por cada página, tenían sólo dos o uno.


          Salían cada 15 días y se alternaban  los Cuadernos de Mickey, que eran con personajes de Walt Disney, con los Cuadernos de Gatito, con los personajes de los autores locales, la mayoría de ellos ya presentes en Biblioteca Bolsillitos.



          El número 1 y el número 2 tienen la misma fecha, pero supongo que no se publicaron  juntos.
Salieron versiones de cuentos clásicos como Hansel y Gretel Caperucita, de películas de Disney: Pinocho y Peter Pan, de historietas famosas de la época: El Pibe Piraña de Carl Anderson, mezclados con los textos originales de los autores e ilustradores del equipo de Boris. Entre estos últimos, podemos citar el número 12 Inosito y los piratas, de Inés y Alberto del Castillo y el número19, El gran detective Jopito, de Julio Almada y Alberto Breccia.

N°7 Caperucita Roja, ilustrado por Alberto Breccia

 N° 7 de Inés y Alberto del Castillo

Es difícil encontrar cuadernos completos porque, después de los primeros números, empezaron a salir, en las contratapas, figuritas de los personajes de las historietas que eran para recortar y pegar en un álbum.

Contratapa del N°19, El gran detective Jopito, de Julio Almada y Alberto Breccia.

            Desconozco cuántos números salieron, pero son, por lo menos 27.
            
Si volvemos a la última imagen de las publicidades, vemos que se menciona a Biblioteca Bolsillitos, Colección Gatito, Cuadernos y El diario de mi amiga.
O sea que, en los primeros años de los cincuenta, un niño podía leer mensualmente  cuatro Bolsillitos, dos Cuadernos, un Diario de mi amiga y un Gatito. Aunque los Bolsillitos eran para chicos de 3 a 7 años y los Diarios de mi amiga para nenas...
Creo que esas clasificaciones por edad o por género no se respetaban entonces, como no se respetan hoy en día.  Lo asombroso es que muchas editoriales todavía las sigan usando, sin tener en cuenta que lo que determina que un chico entienda y disfrute de un cuento no es su edad sino su experiencia como lector (o como oyente) que trae como consecuencia un vocabulario más rico y mayor comprensión lectora.

El diario de mi amiga

            La idea de Boris, que quedó trunca en “Gatito”, de hacer una publicación para niñas se concretó con “El diario de mi amiga”, que  estaba destinado a chicas pre-adolescentes, aunque está comprobado que los varones también lo leían.
            El primer diario salió en junio de 1953 y el último en marzo de 1958. Era una publicación mensual, sólo salieron 59 títulos, pero tuvo gran éxito y, junto a Biblioteca Bolsillitos y Gatito, está entre las que más recuerda la gente.
            Tenían 32 páginas, incluidas las tapas, y un formato rectangular de 15 X 21 cm.  Se alternaba el color de las ilustraciones: una doble página a todo color y la siguiente con sólo cuatro colores. Se trataba de una historia larga que mezclaba el cuento con la historieta y, como su nombre lo indica, estaba escrita en forma de diario. En las páginas centrales, y, a  veces, también en otras, había entretenimientos y recortables,  por ejemplo la protagonista del cuento y diversos vestidos para ponerle, instrucciones  para armar una casita de muñecas o hacer germinar una semilla,  recetas de cocina, moldes para hacerle ropita al perro y todo tipo de manualidades con tela, lana, cartón, etc.  Todo esto siempre dentro de la historia, la niña protagonista hacía esas cosas o proponía hacerlas.
            El número 1 es El diario de mi amiga Periquita, por entonces famoso personaje de Bushmiller. Periquita tiene otros dos diarios: el número 9 El 2° diario de mi amiga Periquita en Mar del Plata y el 19 El diario gigante de Periquita, que fue el único que tuvo ese  formato especial más grande.



            No podían faltar los personajes de Disney: el número 2 Margarita, la novia de Donald, el número 7 Alicia en el País de las Maravillas, con dibujos de la película homónima y el número 12 Wendy, versión de la película Peter Pan.
            Hay adaptaciones de dos cuentos de Andersen: el número 11 Gerda, que lleva por subtítulo La historia maravillosa de la Reina de las Nieves, y el número 37 La Sirenita, el cual, como vimos en el capitulo anterior, es exactamente el mismo libro de la edición de Colección Regalo de 1947. Gerda es el primer diario que no tiene forma de diario porque, según se dice en la primera página  ella estaba muy ocupada buscando a su amigo Kay y entonces lo escribió un hombre que se llamaba Andersen.  La Sirenita tampoco tiene ese formato, ni  el 41 Anabel, La verdadera historia de La Bella Durmiente, adaptación del cuento de Perrault.


            También hay adaptaciones de dos novelas: de Juana Spýri, el 12 Heidi, y de Mark Twain, el 28 Becky. Con las extraordinarias aventuras de Tom Sawyer. Incluso de una película: el número 30 El diario de mi amiga Lilíadaptación de la famosa película Metro-Goldwyn-Mayer. El 18 Valeria es de Alex Raymond, un famosos historietista.


El Diario de mi amiga Cordelia, la niña hada, escrito por Conrado Nalé Roxlo e ilustrado por Alberto Breccia


            Si restamos estas 13 adaptaciones quedan 46 diarios escritos por escritores locales.  Nalé Roxlo tiene sólo el de Cordelia, mencionado en el capítulo anterior; Nora el número  23 Sarita; SiroB tiene el 5 Diana la brujita, el  Silvia y los dos de Maricler, el 50 y el 52. Oesterheld escribió el 29 Elsita la bailarina, el 39 Carmencita, la chica que vio al Gral. San Martín y el 43 Zulma; Pedro los tres de Dalvinha (53, 55 y 59), Ongaro, uno de los venecianos traídos por Civita, es autor del 25 Pluma Roja la indiecita, del 31 Kalula la hawaiana, del 34 Marina la niña veneciana, del 36 Perlita y del 40 Irene. Dieter Walman, autor de los tres diarios de Tita (48, 49 y 57), era un escritor alemán que trabaja en Abril y que, después de la guerra, retornó a su país.



            El que más diarios firmó es el misterioso Sergio: el 14 Delia, el 17 Tilina, los tres de Julia  (20, 22 y 32), el 24 Zazá la gitanita, el 27 Verónica, el 38 Nieves la maestrita, los dos de Anita (44 y 45), el 51 Jorgelina, los dos de Soledad (54 y 56) y el 58 Beatriz. Catorce en total…¡y no conocemos su verdadera identidad!
            Los dos de Anita son “cinediarios”, algo así como una fotonovela, con fotos de actores en vez de dibujos. La que hace el papel de Anita es Silvia, una de las hijas de Boris y Estela.
            Los principales ilustradores que trabajaron en esta colección son: Breccia, Alberto del Castillo, Chikie, Lilian Obligado y Cacha. Las tapas generalmente eran de Csecs.
El diario de mi amiga  salía en los primeros días del mes, costaba $2 y la edad recomendada era de 8 a 12 años.


2, 3 y 4

      
     Es el hermano menor de los Bolsilltos, aunque tenga mayor tamaño (14 por 29 cm). Como su nombre lo indica, estaba dedicado a lectores más pequeños. . También tenían 16 páginas y los autores e ilustradores eran los mismos, pero los cuentos eran más cortos y sencillos.



             Comenzaron a salir en septiembre de 1956 y su hermano mayor se encargó de la publicidad,  con una carta "confidencial" a los padres enganchada en la página central de un Bolsillito:



            El contenido de esta carta es muy interesante. En primer lugar, en la frase del recuadro, se nos presenta la postura frente a la literatura infantil que tenían Boris y su equipo, diametralmente opuesta a otras publicaciones de la época. Nada de moralejas, nada de sermones, cuentos donde predominen la risa y la emoción.
El primer párrafo nos indica  cuáles eran las publicaciones más exitosas en 1956. No se menciona, por ejemplo, a los “Cuadernos” que,  probablemente,  ya no salían en ese año.
            En el segundo párrafo se explicita aún más la postura de editorial Abril frente a otras editoriales, por ejemplo Atlántida, que buscaban enseñanzas morales en los cuentos, enfrentadas a otras de corte popular, por ejemplo Tor, que ofrecían lecturas más emocionantes,  pero carentes de calidad literaria.
            Después de abandonar Abril, Boris siguió con esa misma concepción de lo que debería ser la literatura infantil: publicaciones baratas que se vendiesen en los kioscos y que llegasen fácilmente a todos los públicos,  que dejasen de lado los consejos y las moralejas, pero sin prescindir de la calidad literaria. En Eudeba  no llegó a crear ninguna colección infantil, aunque ya estaba en proyecto la primera que salió en el CEAL,  pero se publicó  una edición de La escuela de las hadas de Nalé Roxlo, ilustrada por Leo Halebian. Ya como director del Centro Editor de América latina, creó en 1967 “Los cuentos de Polidoro” y en 1978 “Los cuentos del Chiribitil”, dos colecciones que también marcaron época. En ambas encontramos a  mucha gente procedente de Abril. En la primera Beatriz Ferro, Yalí, Ruth Varsavsky, Chacha, Agi y en la segunda Marta Giménez Pastor y Chacha.
            El tercer párrafo nos da una importante información acerca de las traducciones. Lamentablemente sólo he podido corroborar la traducción al portugués y la venta de las publicaciones infantiles de Abril en Brasil, donde la editorial tenía una filial. También nos habla de su política de conciliación entre las dos tendencias, al buscar obras aceptables para los padres que, en definitiva, son los compradores, pero que también gusten a los chicos, los verdaderos consumidores.
            Los últimos dos párrafos son información sobre la colección. El primer cuento, Michi, fue escrito por Beatriz e ilustrado por Csecs.
            En los primeros números aparecía el nombre del autor en la tapa, en la parte superior de la misma, y el del ilustrador en la contratapa. Pero a partir del número 13 (o tal vez del 11 ó del 12, ya que nunca vi los ejemplares con esa numeración) aparecen los dos nombres juntos en la tapa. Detalle de avanzada para la época que no se hizo en las otras coleccione de Abril, ni siquiera en los Bolsilltos.



            Abril publicó 132 títulos, el último en marzo de 1962. A partir de ahí, la colección pasó a Editorial Yago que, en este caso, continuó con la numeración anterior: el número 133 Doña Bigotona y sus ratones, de María Elena Walsh y Leo, es el primero de Yago. Como en el caso de los Bolsilltos, hay repeticiones de títulos con distinta numeración, por ejemplo La granja de Margarita, de Beatriz, ilustrado por Agi y Kazu, es el número 9 en Abril y el 151 en Yago.

             
María Elena Walsh  empezó a publicar literatura infantil  en Abril. Los que encontré de su autoría son los siguientes, todos ilustrados por Leo, excepto el 131 que fue ilustrado por Chacha.
En Editorial Abril:
-N°83 Juancito volador
-N°118 Los tres Morrongos (La chacarera de los gatos) 
-N°122 Circo de los Bichitos (La hormiga Titina)
-N°131 La rana perdida
En Editorial Yago:
-N°133 Doña Bigotona y sus ratones
-N°176 La familia Polillal
-N°186 La mona Jacinta
El último número de "2, 3 y 4" que tengo registrado es el 188 de setiembre de 1965, pero puede haber más.
 Horacio Aranda, que tiene muy buena memoria, me contó que los libros 2, 3 y 4 se publicaron quincenalmente hasta abril de 1963 y que su precio era tres veces superior, e incluso más, al de los Bolsillitos. Después se publicaron mensualmente y su valor fue abaratándose, hasta llegar a menos del doble del precio de aquellos.


Otras colecciones infantiles de Abril

            Las colecciones que siguieron, ya no tuvieron el increíble éxito de las anteriores. Las voy a mencionar para mostrar que la creatividad de la gente de Abril no decrecía y que siempre estaban buscando nuevas formas de atraer al público infantil.

     
Colecciones de libros para pintar y de entretenimiento

Cuadritos
         El ejemplar más antiguo que tengo es de 1951.


Cuadrito Nº11. ilustrado por Agi, 1951

Medían 17 X 26 cm, tenían 16 páginas y los modelos para pintar estaban en "cuadritos" en la contratapa. Sugerían recortarlos para ver el modelo y después usarlos como figuritas para jugar.



El otro título que tengo de esta colección es Los amigos de Dumbo (Nº3) de 1958.

Por lo menos salieron 16 títulos.




Pintando y pintando
             Los tres ejemplares que tengo son de octubre de 1955: Pintando en la granja, Pintando en el circo y Pintando en el carnaval. La tapa era mucho más grande que el librito en sí porque incluía los "cuadritos" modelos en las solapas. Así el libro cerrado medía 21 X 19, 5 cm y las páginas interiores que había que pintar tenían sólo 14, 5 cm de ancho.



Los textos eran en verso. Si los chicos querían recortar los cuadritos, el libro ya no se quedaba sin contratapa. Tenían ocho páginas.

Mi paleta
         
  Esta colección  comenzó en 1956. Se trataba de cuentos para pintar y estaba troquelada con forma de paleta de pintor, con el orificio correspondiente para poner el dedo pulgar, y el modelo en espejo en las páginas enfrentadas; salvo las dos imágenes centrales que no tenían modelo de color.



N°2 La paleta de Gatito

            Los libritos tenían 16 páginas. Los textos estaban escritos en cursiva.                                       Los primeros títulos son: 
1. La paleta de Pepe Bolsilltos
2-La paleta de Gatito
3-La paleta de Osito
              Como podemos apreciar, los protagonistas de las historias eran los personajes de Biblioteca Bolsillitos.

El Mundo Pintón
  
       Se trata de libritos para pintar, con un breve texto en verso. Son de formato apaisado de 14 por 10 cm. y tienen 16 páginas. Comenzaron a publicarse a fines de 1960. Los tres que tengo son de Beatriz y Ruth.




Por lo menos, había otra colección de libros para pintar, según lo atestigua esta publicidad: “¡Ven a pintar!”




Diviértase usted también

 Colección heredera de "Diverlandia" pero pensada para chicos más pequeños, con el mismo formato y tamaño de "2, 3 y 4".  Me causa mucha gracia el tratamiento de usted.



            El número 3, el único que tengo,  escrito por Nora e ilustrado por Agi, es de abril de 1959. También esta colección se basaba en los personajes creados para la Biblioteca Bolsillitos.


                  
Los primeros títulos son:
1- Gatito se divierte con los vehículos
2- Osito se divierte con los animales salvajes
3- Los Negritos se divierten en el campo
4- Berilín se divierte con los números y las figuras



Otras colecciones de cuentos

Pulguita

            Más mini que los Bolsillitos, aproximadamente la cuarta parte de su tamaño, consistían en una tira de papel plegada que tenía, de un lado, las ilustraciones, y del otro, el texto.



            Pude ver un solo ejemplar, Pulgarcita, que está escrito en verso. Probablemente todos los textos de esta colección eran así. Es el número 8 y apareció en enero de 1956, entonces la colección habrá empezado en 1955.

Nuevas Historietas
           
Incluí esta colección, a pesar de ser historietas, porque se trata de adaptaciones de clásicos o de historias originales escritas por las personas que trabajaban en Abril.
              Sólo tengo el número 1 Hansel y Gretel, aparecido en setiembre de 1956. La tapa es de Csecs, pero las ilustraciones del interior son de Chikie. Hay un error en el nombre del autor: ya que el cuento no es de Perrault sino de los hermanos Grimm.



N°1 Hansel y Gretel, adaptado por Adelia Mar
Tapa de Csecs

Este ejemplar reproduce exactamente, en otro formato, la versión de Hansel y Gretel publicada en el número 4 de “Cuadernos”, tres años antes. No sé si todos los títulos de “Nuevas Historietas” son los mismos de la colección anterior,  pero es muy probable ya que, en las listas de los pocos títulos que conozco de ambas colecciones, aparecen repeticiones.


      Tienen exactamente el mismo tamaño y formato que los de "2, 3 y 4".
           Los primeros títulos son:
1- Hansel y Gretel
2- Inosito
3- El submarino pirata
4- Juancho Pancho
5- Caperucita Roja
6- Pedro y el lobo
7- Tomasito ferroviario
8- Tito y Marta


Aquí tienes

                 Aún no tengo datos de esta colección. El ejemplar presentado es de enero de 1958. Es el número 3 así que habrá empezado, más o menos, en esa fecha.



Te presento
               Los cuatro ejemplares que encontré son de setiembre de 1958 y no llevan número. Tres están escritos por Beatriz y el otro por Celia, que desconozco quién es, y los cuatro están ilustrados por Csecs.
 Tienen características especiales: son de animalitos, están troquelados y los textos son en verso. También fue continuada por Editorial Yago.

 Beatriz - Csecs                                                            Celia - Csecs


Mi primer regalito
De esta colección sólo tengo el número 15 Tumbo el leoncito, de Beatriz y Leo, publicado en  julio de 1960, así que supongo que habrá comenzado en 1959.
         Algunos de ellos, tal vez todos, son los mismos títulos de 2,3 y 4, pero con tapa dura.

          
N°15 de Beatriz y Leo

Qué tal
                 Aún tengo menos datos de esta colección, que encontré navegando por internet.


             Parece ser de tapas duras y el año de este cuento en particular, el primero de la colección, es 1959.
           


N°1 ¿Qué tal Bambi?adaptado por Nora

            Mientras todas estas colecciones aparecían y desaparecían al cabo de varios años, la Biblioteca Bolsillitos perduró por casi tres décadas. 

El resto del libro está acá:






[1] Testimonio recogido en una entrevista a Boris hecha por Delia Maunás. Delia Maunás, Boris Spivacow. Memoria de un sueño argentino, Buenso Aires, Colihue, 1995.
[2] En Maunás, Delia, Boris Spivacow. Memorias de un sueño argentino, Buenos Aires, Colihue, 1995.
[3] Ïdem a la nota 2
[4] Artículo “El Páis de la infancia”, Página 12, 16 de noviembre de 2008,
[5] Horacio Carlos Aranda es coleccionista de Colección Gatito, Biblioteca Bolsillitos y otras publicaciones de Editorial Abril.